martes, 3 de mayo de 2016

Las Voces de los Mundos Vacíos

No están. No debo escucharlos en ningún lugar, simplemente ya no existo más, solo existo para mí. No están. Quizá pueda decir que he huido, que tengo miedo, que soy radical, que soy egoísta, que soy soñadora, que no sirvo. Los he escuchado. La transparencia no vale en un mundo de mascaras, los mundos vacíos solo añoran ver más mascaras. No están.
Nadie puede escucharme, nadie sabe, nadie lo merece. De aquí o de allá. Simplemente no se puede encontrar paz, no se puede hallar algo en los mundos vacíos, no se puede tampoco escuchar las voces de los mundos vacíos, ya que no dicen nada, nada que pueda importar.
Ha sido imposible amar, el egoísmo consumió mi ser, solo quise recibir por dar.
“No puedes amar, no sabes amar. Jamás te amarán” las voces de los mundos vacíos gritan sin cesar. “¿Poesía? No tiene nada serio para dar”. Voces de los mundos vacíos. Ahora entiendo bien que aquel que busca opacar los sueños de otro es porque está lleno de sueños rotos.

Y yo, yo solo alcanzo a ser el fantasma de un pasado frustrado que siempre quieren terminar borrando. Y en esos días rotos recuerda, solo recuerda, que fuiste tú inspiración a innumerables versos, innumerables mundos inmortalizados en las letras. Y sí, me refugio entre el mundo oscuro, entre las criaturas fantásticas de cada libro, entre los mundos de cada libro oscuro que encuentro. El arlequín, me lleva de su mano al frio y oscuro lugar en el cual mi alma se hundirá para siempre. Me convierto en poemas de días grises, entre bosques, entre estrellas. En la ciudad y lejos de ella, frente a la casa vieja, frente al nuevo edificio. Será mi consuelo magnánimo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario