Quiero hacerte una invitación.
Quiero invitarte a soltarte el pelo conmigo,
Que no te importe el rugido en las calles
por tener
Un poco mas de valentía que el resto.
Quiero que no te cambies cuando me veas,
Que ser tú, sea lo que necesita una tarde en el centro.
Una tarde típica, por el sol, el sudor, las canciones, la chicha.
Que ser tú, sea un cigarrillo en una noche estrellada.
Que tu humo se disperse entre la niebla, después de haberse revolcado en mis pulmones.
Quiero invitarte a ser mi lápida,
La voz que me haga inmortal mientras muero.
Deja salir tu parte puta,
Que nadie te distraiga de lo que te enseña la vida.
Porque lo que aprendes,
en este carrusel de ilusiones,
Es lo que te rompe y te vuelve a construir.
Si no aprendes, no tienes, no eres.
Mi corazón,
está como una mañana lluviosa,
De esas, en que nadie quiere salir a vivir.
Sin embargo, tu sales y te gozas bajo mi tormenta,
Y te place confundirme
con tus incanzables
ganas de mojarte.
sábado, 24 de septiembre de 2016
jueves, 1 de septiembre de 2016
Sin Salida
Ya no puedo sentir un
corazón.
No entiendo la
sensualidad de las miradas
Me parece
entorpecedora la lujuria
No sé cómo abrirme,
me siento frustrada,
No hay ninguna forma
para nada.
¿Cómo sentir las
canciones en mi sangre?
¿Cómo querer volver a
sentir?
Si sentir me ha
parecido lo más bello y dañino del mundo.
Ya en esta Tierra el
que siente pierde,
El que daña gana.
Siento que no hay ninguna opción,
Si siento, no les
sirvo,
Si no siento, tampoco
sirvo.
Es un callejón sin
salida.
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